Forma de la cara
La cara es lo primero que la mayoría de la gente mira, (ya
se trate de un primer encuentro o de alguien con quien se conozcan por años) y
esa impresión de la cara será lo que recordarán.
Como individuos, cada uno tiene características
distintas que hacen que nuestro rostro sea diferente de cualquier otro, sin
embargo, la forma de las caras se puede enmarcar básicamente en cuatro grupos:
ovalada, redonda, en forma de corazón, y en rectángulo (oblongo). Obviamente no
es una ciencia exacta, pero sí tenemos en este sentido características comunes.
Para encontrar la forma de la cara, sólo se tiene que mirar en un espejo con el
pelo recogido, y buscar cual es la forma que mas se asemeja.
El rostro ovalado es considerado como la forma perfecta. Las
proporciones de la frente no son demasiado anchas, luego una línea curva
continúa hacia los pómulos y finalmente se estrecha ligeramente hacia un mentón
redondeado. Si su rostro es un óvalo, casi toda la joyería que le agrade
quedará bien.
Pendientes: las dueñas de una cara ovalada pueden optar por
dos caminos: utilizar formas suaves en concordancia con su cara como botones,
aros, perlas, lágrimas, círculos, óvalos o espirales, o como contraste utilizar
formas angulares como triángulos o estrellas que darán definición a las líneas
faciales. Lo que debe evitar son los pendientes demasiado largos debido a que
estos harán que su rostro se vea alargado.
Collares: cualquier forma de collar queda bien con el rostro
ovalado. Una gargantilla luce tan bien como un collar largo, o cualquier collar
que termina en V. Una gargantilla resaltará un cuello largo, un largo hilo de
perlas alargará el torso, o un collar que cuelga bajo se vera muy bien con un
escote de corte bajo. Se pueden también intercalar collares extra largos con
collares cortos o cuerdas largas de varias vueltas a diferentes alturas.
Redonda
La cara redonda se reconoce por tener igual longitud y ancho
sin ángulos discernibles en la mejilla o la barbilla. El objetivo de la joyería
en este caso es agregar longitud y crear la ilusión de adelgazamiento. Las
formas angulares y largas reducirán al mínimo la redondez de sus facciones.
Pendientes: los pendientes largos y colgantes son las
mejores opciones para las mujeres con cara redonda. También lucen bien los
pendientes de forma cuadrada y rectangular, ya que disimularán la redondez de
la cara. Evite los círculos. Largas líneas, angulares y curvas dan un aspecto
de longitud a la cara redonda.
Collares: con los collares se intentara alargar la cara y el
cuello, por esta razón, las gargantillas definitivamente no convienen, así como
los collares muy cortos. Trate de encontrar collares entre 70 u 80 cm. de
largo, o collares con un fuerte elemento central un poco más arriba de la línea
del busto, o sino, bien por debajo del escote. Evite usar joyas que amplían su
cuello, como perlas y piedras de gran tamaño.
Forma de corazón
Este rostro es ancho en la frente y en las mejillas y luego
se reduce drásticamente hasta un punto en la barbilla. Las joyas que lucen en
este rostro son las que suman anchura en la barbilla y suavizan las líneas
rectas. Pendientes: los pendientes colgantes y largos son la mejor opción.
Busque formas que sean más anchas en la parte inferior que en la parte superior,
como triángulos, para igualar y alargar su cara. Evitar las formas que
coinciden con la cara (forma de corazón o formas más anchas en la parte
superior que en la inferior). Los aros redondos y ovalados también quedan muy
bien, así como los de estilo cascada (con pequeñas piezas colgantes). Collares:
en este caso, una gargantilla es el mejor camino a seguir, ya que suaviza el
ángulo agudo de la barbilla y hace las funciones de refinado gracias a su forma
curva. Si le gusta el aspecto de un collar largo, considere la opción de un
lazo o cuerda de dos o varias vueltas de diferentes longitudes.
Forma rectangular
La cara rectangular tiene más longitud que anchura, ángulos
distinguibles en los pómulos o el mentón, y la anchura en la frente es la misma
que la barbilla. Esta cara necesita de joyas que agreguen ancho y disimulen la
longitud de la cara y el cuello, además de buscar también suavizar las líneas
de la cara, para dar la ilusión de curvas y agregar redondez.
Pendientes: unos aros delicados, pendientes tipo gota de
agua y botones no sólo son elegantes, sino que también alegran el aspecto de la
cara, contrastando los bordes marcados de sus facciones. Las formas ovaladas,
aros colgando en cascada, o cualquier estilo con capas le darán al rostro un
aspecto más curvo y lo complementarán muy bien. Los pendientes de tamaño
medio-largo son los mejores. Es recomendable evitar las formas angulares.
Collares: la gargantilla es la pieza básica para las personas con este rostro,
especialmente si también tienen un cuello largo, ya que equilibra las líneas
rectas verticales de la cara y reduce la longitud. Puede buscar también
collares de terminación en “U” de 40 cm. de longitud o más. También los
collares en forma de “T” (gargantilla que se descuelga en el centro) o los de
tipo cascada (con varias cadenas y piezas que se desprenden de la gargantilla).
Esta es un área del cuerpo que atrae gran cantidad de
atención al gesticular, al señalar, o al tomar un objeto, y la longitud de los
dedos es el factor determinante en la elección de la joyería. Las mujeres con
dedos largos son normalmente mujeres altas, por lo que pueden usar casi
cualquier estilo de anillos. Si la mano de dedos largos además es excesivamente
delgada, es ideal usar gemas ovaladas o redondas y convienen más los anillos
anchos que aquellos delgados. Las manos con dedos cortos se lucen mejor con
gemas que no ocupen la falange completa, lo cual sólo acentúa más lo corto de
la mano y hace que parezca menos elegante. Las piedras de forma oval o marquise
dan la ilusión de alargar la mano y son una buena elección para dedos cortos.
Los solitarios redondos son también buenos por su simplicidad. En el caso de
desear un anillo de mayor tamaño, lo ideal es una forma en cabujón o brillante,
y que se extienda más en altura que en superficie, así se minimiza el espacio
ocupado sobre el dedo.














